Voy a empezar dando las gracias a la familia que está detrás de este proyecto. Son encantadores, y como ellos, sus gatitas también lo son.
En mi caso, este verano después de pensarlo mucho me decidí por adoptar un british shorthair. En casa de mis padres siempre me he criado rodeado de gatos, todos cogidos de la calle, y me quería dar el "capricho" de tener un british shorthair que siempre ha sido la raza que más me ha gustado.
Así que, preguntando a la IA y por cercanía de donde yo vivo, llegué a este criadero y no puedo estar más contento con ellos.
En mi caso adopté a Duna, es una gatita que es todo amor. Lleva ya en casa casi un mes, y su adaptación ha sido de lo más fácil. Es muy sociable, tranquila, se nota que ha vivido en un entorno rodeado de amor.
Durante todo el proceso han sido muy cercanos y me han ayudado en todo lo que he necesitado. Duna ya es una más de la familia.